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Mientas
estudia guitarra clásica en el Conservatorio Nacional de Región de Saint Maur
(Francia) y realiza una diplomatura de musicología, Jean Baptiste Marino queda
fascinado y atrapado por la guitarra en su expresión flamenca y por el cante
jondo.
Su
estancia en España para profundizar en el estudio de la bajañí le llevará
a entrecruzar su camino con Chano Lobato, Ketama, Antonio de la Malena, María
del Mar Moreno, Juan Manuel Cañizares, Mariano Cruceta, Malou y luego en Francia
con Idir, Takfarinas, Juan Carlos Caceres y Louis Winsberg.
Artista
versatil en diferentes aspectos culturales como suelen serlos los del país galo,
interpreta la música original de la banda sonora de la película Gazon
Maudit de Josiane Balasko y participa en la creación musical de la obra
teatral El Cid, estrenada en el “Théâtre de la Madeleine” en París
En
1999 lo encontramos en Japón donde actúa durante seis meses como guitarrista de
Manuel Cruceta en el tablao “El Flamenco”.
Graba
también su primer CD, “World Flamenco Orchestral”. El año
siguiente está durante el mes de julio en Aviñón, actuando cada noche con motivo
del renombrado festival de teatro que se celebra en esta antigua ciudad papal.
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Pasa
a formar parte del grupo Jaleo de Louis Winsberg, afamado
guitarrista manouche de formación jazzística nacido en Marsella en 1963
(fue portada nada menos que de la revista Jazz Magazine), con quien graba
en 2001 el disco del mismo nombre. Un disco que, con el flamenco como epina
dorsal, propone un recorrido por diferentes músicas orientales, desde la India
al jazz-flamenco.
El
tratamiento sonoro del flamenco adquiere en este disco un giro totalmente
novedoso y adelantado en su época. A la guitarra flamenca de Jean-Baptiste
Marino hay que sumar en efecto la guitarra acústica y eléctrica, la guitarra
sintetizador, el ud, el sitar eléctrico, la mandolina, el buzuki y el rebab
interpretados por el propio Winsberg, líder además en otros tiempos del grupo
Sixun.
África,
Europa y Estados Unidos son los tres continentes que recorre esta formación con
más de cien conciertos. En 2003 el grupo Jaleo cambia de
orientación y se inclina más hacia el jazz-flamenco, con un segundo CD en
preparación para reflejarlo.
A
la vez que actúa en este grupo, también interviene como concertista en
diferentes festivales franceses (sala “Le Triton” en París, Nantes, Saint
Nazaire y Caen), en Bélgica y en España, rodeado de Isabel Pelaez (baile y
cante), Miguel Sánchez (cajón), El Roto (cante) y José Luis Domínguez (segunda
guitarra), o bien en trío con Nanda Kumar (tablas indias) y Jean-Christophe
Maillard (sax), interpretando temas donde el flamenco, el jazz y la música india
se dan la mano de manera convincente.
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